Blog de Inspiración

En esta página van asumando unos blogs para ayudarte e inspirarte.

La Gran Búsqueda


¡Sigue la carretera hacia la felicidad!

¡Encuentra el camino hacia tu felicidad!

¡Consigue una vida feliz!


¿Reconoces estas frases de organizaciones o entrenadores por Facebook o Linkedin, por ejemplo? Como si en algún lugar del mundo al final de un camino  hay unas letras enormes y brillantes que forman la palabra FELICIDAD. Pues, tómate un selfie con esa palabra y volverás a perderla. 😉 Te voy a decir una cosa: no existe una carretera hacia la felicidad. No puedes buscar la felicidad. ¿Y 'conseguir una vida feliz'? Um... *NO!*.
Todo eso implicaría que cuando estés triste, enojado o agotado, no fueras una persona feliz. Creo que eso no esté correcto. Creo que la 'felicidad' está fundamentalmente presente en cada uno de nosotros. Permíteme presentarte un nuevo enfoque: 


la felicidad no es una meta, sino la felicidad es un medio. 


Por ejemplo, no es ninguna seguridad, que cuando finalmente tengas a esa pareja a tu lado, de repente seas una persona feliz. Eso significaría que buscas tu felicidad fuera de ti mismo. Cargas toda esa responsabilidad a una pareja que tiene que entregarte esa felicidad en una bandeja de plata. Ufff, ¡Que carga muy pesada tiene que llevar ese hombre o esa mujer!
Tampoco ocurre que cuando finalmente tengas mucho dinero, de repente estés completamente feliz. Por supuesto no niego que el dinero ayuda a crear ciertos momentos de felicidad. Aquellos para los que simplemente necesitas dinero. Pero, imagínate: tienes un saco lleno de notas, pero no sientes pasión, ni deseo, ni 'chispa'  de inspiración en tu interior. ¿Qué te aporta ese dinero? 

La felicidad como meta fallará. La felicidad como medio para conseguir tu paz interior o para estar content@: ¡oh sí, señor! 

Ses trata de pequeños momentos a lo largo del día, todos los días. Y la capacidad de ser consciente de ellos. De vez en cuando, date una recompensa (por pequeña que sea) por lo que ya has logrado o simplemente por quién eres. Silencia a esa persona crítica de tu interior por una vez, visualízala como si fuera una persona real y cómo lo harías y luego nota la sonrisa que aparece en tus labios. 

Una palabra rara que sale de tu boca (como a mí de vez en cuando, siendo holandesa ;-) ), o un agujero en tu jersey, una ramita en tu cabello, esas manchas del rímel por debajo de tus ojos , el pintalabios rojo en tus dientes, mientras todos lo ven; aceptalos. No opines ab-so-lu-ta-men-te nada de ellos, simplemente sonríe. Gratitud, por la más mínima suerte que experimentas de vez en cuando. Gratitud por este "buenos días" de una persona desconocida. Gratitud por el momento de humor y risa que compartes con un amigo. En todo eso y en mucho más se puede encontrar la felicidad.

¿Puedo ayudarte a encontrar esa gran felicidad? No, porque en mi opinión no existe la "gran felicidad". O quizás mejor: siempre hay una "gran felicidad", presente en la base de todos nosotros, en nuestro ser, y nunca la has perdido. Pero sí puedo ayudarte a vivir más conscientemente. Para ser menos crític@. Desarrollar más autoconciencia y confianza en tu mism@. La curación para lo que hace falta aún curar. Descubriendo aún más estos momentos o cosas por lo que tu corazón puede estar agradecido.  

¿Porque sabes lo que pasará? Cada vez que una sonrisa así aparece en tus labios y estás consciente de ello, tu alegría aumenta. Y en cierto punto puede incluso aumentar exponencialmente. Sonrisa tras sonrisa, alegría tras alegría tras... felicidad... 

Oye, veo que ya lo entiendes. 


¡Que tengas un feliz día!

Anna

¿Cómo puedes (seguir) viviendo la vida al máximo?


 Si quieres participar plenamente en la vida, con todo tu Ser, las heridas - físicas o emocionales - también, sin ninguna duda, están parte de tu vida. 

Solo piensa en cómo querías aprender a andar en bicicleta o patinar cuando eras niñ@. Ese proceso de aprendizaje incluía caerse, sentir dolor y volver a levantarse y volver a intentarlo.
O simplemente piensa en esa primera vez que te enamoraste completamente y te rompieron el corazón la primera vez. Volviste a ponerte de pie, te lamiste las heridas y volviste a montarte en la bicicleta, volviste a ponerte tus patines o te volviste a enamorar.

Las heridas, especialmente las emocionales, pueden ser dolorosas y a veces te parece que nunca sanarán. Y especialmente si "repites" el mismo dolor más a menudo en tu vida, esto puede tener un efecto en qué tan "pleno" vives tu vida.

No hay nada de malo en tener cuidado, pero si esto hace que tu círculo de movimiento sea más pequeño y el cuidado de ti mismo se transforma en mantenerte atrapad@ en el miedo, entonces hay trabajo por delante. 
Tengo buena noticia, porque también puedes convertir este miedo en tu fuerza, permitiéndote volver a participar plenamente en la vida. Aquí te explico cómo:

*ACEPTACIÓN*
Admítete a ti mism@ que tienes miedo o dolor. Ese dolor o miedo en ti es parte de tu crecimiento personal y por eso quiere ser reconocido por ti. Si lo ignoras, se manifestará con mayor frecuencia e intensidad o se establecerá como dolor físico. Lo primero que tienes que hacer es aceptar que el dolor o el miedo están ahí. Y también ver que no te define a tí el dolor ni el miedo. Es sólo una parte de ti. Podrías intentar de encontrar una afirmación con palabras que tengan sentido para ti, como por ejemplo: "Estoy conmovido y estoy bien".

*TRATAMIENTO*
¡Toma tu tiempo! Por ejemplo, si has llorado durante un día, no seas duro contigo mismo diciendo 'vale, lloré y ya se acabó'. Durará mientras dure. Se suavizará con el tiempo si sigues el paso 1. Busca ayuda de un terapeutao coach o amigos. Comparte tu historia, comparte tu dolor. Y descansa lo suficiente para sentir y observar lo que sucede en tu interior.

*DESCUBRE TU LECCIÓN*
Tal vez descubras un patrón dentro de ti, en tu forma de actuar. Quizás aprendas a manejar mejor tu dolor. Si descansas, pero también si repites pasos, aprendes. Confía en eso. Date crédito por el proceso de aprendizaje y no te des un mensaje negativo ("soy estúpid@ porque repito movimientos"). 

*DE VUELTA A LA BICICLETA*
Cada vez que te recuperas, te vuelves a poner de pie, 'vuelves a subirte a tu bicicleta' y has aprendido, eres más fuerte, más poderoso, más resistente. Verás más rápidamente lo que necesitas, lo que tienes que hacer (lo que sea: establecer límites o perdonar, escuchar más a tu corazón u otra cosa).

Convertir tus heridas en fortaleza lleva tiempo, y el tiempo específico para tu propio desarrollo personal. Los demás tienen otro proceso, no el tuyo. No se puede comparar los dos. Sé paciente y cariños@ contigo mism@. Y no te avergüences de buscar ayuda de un profesional, por ejemplo. 
Me encantaría ayudarte en tu camino de crecimiento y desarrollo personal. ¿Hablaremos pronto? 


Anna


Coraje

Se necesita coraje para expresar su opinión.

Si en tu juventud te dijeran a menudo: 'Tú, ¿qué piensas tú que sabes de la vida?' y no te tomaron en serio cuando eras niñ@ en lo que pensabas y sentías, esto puede haber resultado en que probable no expresaras facilmente tu opinión, o tal vez no la expresaras en absoluto.

Pero también si, por ejemplo, estás o estuviste en una relación en la que tu pareja es o era muy dominante, a menudo te resultara más facil o conveniente buscar la armonía en lugar de la confrontación. 

Pero incluso si de niñ@ escuchaste a tus padres discutir y/o pelearse con frecuencia, esto puede ser la razón porque sea menos probable que te defiendas a ti mismo y a tus opiniones.

Y quizás esto haya provocado que te hayas adaptado a las opiniones o deseos de los demás. Este ajuste significa que te has alejado aún más de tu propia autenticidad. 

A menudo ya no sabes lo que realmente piensas sobre algo, ni dónde reside tu deseo, qué te gusta, o qué te gustaría hacer. Qué decisión tienes que tomar. Casi es como no te conoces a tu mism@. 

Entonces es importante volver al principio, a tu infancia, o a él o ella quien eras antes de perder tu autenticidad. ¿Cómo eras antes? ¿Qué es lo que realmente te hizo reír? ¿Qué te emocionó? ¿O cuándo y por qué te enamoraste la primera vez, por ejemplo?

Retroceder en el tiempo puede resultar bastante conflictivo y emocionante, antes de volverse divertido y placentero.

¿Te gustaría descubrirte a tu mism@ de nuevo conmigo en un entorno seguro? 

Apúntate para unas sesiones de coaching. ¡Me encantaría conocerte! 

Anna